El proyecto busca transformar el Paseo de Cervantes en un espacio accesible, verde y sin coches, que conecte de forma directa el casco urbano con la sierra.
Con la creación de un mirador y un centro de interpretación, se recupera esta zona elevada como un punto de encuentro vecinal y turístico para disfrutar del paisaje natural, promoviendo el cuidado del medio ambiente y los desplazamientos a pie.